LA DEPENDIENTA, de Sayaka Murata

LA DEPENDIENTA, de Sayaka Murata

A menudo busco en la literatura japonesa esa cotidianidad salpicada de toques extraños, historias de personajes que caminan fuera del cauce establecido y que se sienten reales en su rutina diaria. En La dependienta, Sayaka Murata nos presenta a Keiko, una mujer cuya vida orbita exclusivamente alrededor de un konbini (tienda estilo 24 horas). Al principio, la novela atrapa: es cuanto menos curioso ver cómo la protagonista usa las reglas de la tienda como brújula vital en una sociedad que no deja de presionarla por su soltería y su falta de ambición convencional.
EL LECTOR de Bernhard Schlink

EL LECTOR de Bernhard Schlink

Hace unos días terminé de leer El lector, de Bernhard Schlink. No era una lectura planeada, ni mucho menos. Lo cogí de la biblioteca buscando algo corto, ligero, que me acompañara durante el verano. No sé por qué, pero esperaba encontrarme con un thriller o una novela negra, una de esas historias rápidas que entretienen y poco más. Tal vez por esa expectativa equivocada, el libro terminó sorprendiéndome tanto.
Una joven en Tokio, de Aki Shimazaki

Una joven en Tokio, de Aki Shimazaki

Empecé Una joven en Tokio sin saber que formaba parte de una saga. Lo escogí con curiosidad, atraído por su brevedad, por ese aire de novela japonesa sencilla, y por la sensación de que sería una lectura ligera. Y en cierto modo lo fue: la escritura de Shimazaki es directa, clara, con capítulos cortos que invitan a avanzar sin esfuerzo. Pero lo que no esperaba era que, al terminarla, me quedara pensando en ella durante horas.